Llegar por primera vez a un emprender el complejo camino del magisterio requiere mucha valentía y compromiso con las futuras generaciones que allí se gestan y una devoción eterna por la noble tarea de enseñar y compartir conocimientos para hacer crecer a otros.
Es un camino que no temen desandar Daniela de la Caridad Fernández, Lázaro Jorge Castillo, Laura María Lorenzo y Melissa Laura Vega, cuatro jóvenes recién egresados de las escuelas pedagógicas Rafael María de Mendive y Vladislav Volkov, de Sancti Spíritus, quienes ya comenzaron su vida profesional en la escuela primaria Julio Antonio Mella, de la cabecera provincial.
«Aquí me formé desde preescolar hasta sexto grado y es muy gratificante para mí ser ahora la compañera de los profesores que me enseñaron, a quienes acudo en busca de consejos para aprender y entregar amor a los niños, como ellos en su día lo hicieron conmigo», asegura Daniela de la Caridad Fernández.

Hace solo unos días concluyeron los ejercicios de culminación de estudios en las escuelas pedagógicas de Sancti Spíritus correspondientes al curso escolar 2025-2026; un proceso que posibilitó la graduación de un centenar de jóvenes que llegan para oxigenar la deteriorada cobertura docente que existe en el territorio.
Un ejemplo de ello es también Lázaro Jorge Castillo, el único estudiante espirituano graduado en la especialidad de Música; un joven que desde pequeño vio el arte como algo más que mero entretenimiento y que sumó a su amor por los niños, lo que resultó en la fórmula perfecta para escoger esta carrera como camino profesional.
«A quienes están todavía en la escuela formándose en la misma especialidad que yo los exhorto a no abandonarla, practicar y estudiar mucha música, que es donde radica la base de nuestra labor como maestros», confiesa.

Mientras, Laura María Lorenzo se ha estrenado al frente de 40 niños de primer grado, una responsabilidad que asumió con temores durante su práctica profesional, pero sin descanso. Sobre ello, asevera: «Esta experiencia me curtió, es la que me dio la confianza necesaria para ir con paso firme hacia los cursos que están por venir».
Como ella misma reafirma, el trabajo de los maestros implica mucha paciencia, estudio y, sobre todo, amor por los niños.

Por su parte, Melissa Laura Vega añade: «Lo más difícil de toda esta etapa formativa ha sido enfrentarse a los padres y que los pequeños se adapten a mi forma de trabajar; algo que ha llegado con el tiempo, tras mucha dedicación, paciencia y cariño».
Estos muchachos agradecen el apoyo de todo el colectivo laboral de la escuela primaria Julio Antonio Mella, que ha estado pendiente de todas sus necesidades, dispuesto a tender su mano y aunar esfuerzos para hacerlos parte este prestigioso centro educativo.
Alberto Pereira Díaz, director de la institución, precisa: «Tenerlos con nosotros ha sido una inmensa responsabilidad, un enorme privilegio, pues debemos guiarlos, apoyarlos en este comienzo profesional y hacerlos crecer como docentes».

Desde el comienzo de las prácticas profesionales de estos cuatro jóvenes, amparado por la Resolución No. 69 del 2025 y con el apoyo de las autoridades del sector educacional en el territorio, Alberto ha garantizado que estos muchachos reciban un salario durante su etapa formativa.
Son jóvenes que no creen tener ya el camino vencido, pues están conscientes de que la labor apenas empieza y ahora miran hacia adelante buscando superarse a través de la licenciatura y perfeccionando sus habilidades como docentes en el día a día de las aulas espirituanas.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus













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