Tras 70 minutos de incertidumbre con Paraguay, Les Bleus preparan cómo demostrar su sello de bicampeón este jueves en la Copa del Mundo ante un Marruecos que lleva como premisa la “unión sagrada” de Mohamed Ouahbi.
Como lo comenta el diario Le Figaro, la magia dejó de funcionar ante una Paraguay fortificado que las adivinaba casi todas y, como en 1998, puso a prueba la perseverancia de la escuadra francesa.
Ahora, aunque tampoco se trata de un mundialista como España o Argentina, Marruecos viene a por todo con un arma secreta de ese reino magrebí, el “Mo” Ouahbi, quien con un plazo de apenas cuatro meses para conocer el equipo, ya lo tiene en cuartos de final.
Muy al contrario de Didier Deschamps, el exprofesor de educación física de 49 años, nacido en Bélgica, nunca fue jugador profesional, pero a los 27 años comenzó a dirigir selecciones desde el banquillo, hasta ganar en 2025 el mundial Sub-20 con el equipo juvenil marroquí.
Hábil, inteligente, capaz de moldear la estrategia de juego sobre la marcha y abierto a cambios necesarios, el diario Le Monde lo describe como un adicto al juego en equipo y la visión colectiva que siempre da desde el “nosotros” y nunca con el “yo”.
Entretanto, la televisión francesa, que espera récord de audiencias con este partido en Boston, deberá tener en cuenta la gran inmigración marroquí y de países del Magreb en París que de seguro se encargarán de repletar los fan zone parisinos.
Al comentar lo que se avecina, Deschamps declaró a Le Figaro que “solo podemos seguir mejorando. Tenemos una muy buena eficacia, pero todavía puede ser mejor”, en referencia a la necesidad de un trabajo perfecto de Kylian Mbappe, Michael Olise y Ousmane Dembélé.
El ganador del balón de oro se vio apagado ante Paraguay, a diferencia de su labor ante los noruegos, pero esta vez todos esperan el Dembélé de siempre, el de la inspiración para los demás.
Al comentar el “esfuerzo” ante los sudamericanos, Deschamps estimó que “la relación entre las ocasiones creadas y la eficacia también depende del rival que tienes enfrente. Cuanto mayor sea la eficacia, mejor”, estimó, una máxima atrevida, opinan aquí los especialistas.
El alma de Les Bleus tampoco se dispone a hacer diferencias en el Mundial. Ante las especulaciones de que utilizaría un esquema 4-3-3, respondió con un tajante: “no hay cambios para el 4-2-3-1 adoptado hace un año”.
La alineación busca de esa forma sacar provecho a Olise, la joven promesa de Les Bleus. Frente a la selección semifinalista en la Copa del Mundo de Catar 2022, el once francés deberá tener en cuenta que en esta ocasión la magia para nada llega sola, se teje con mucho sacrificio, como lo reconoce Deschamps.
“Marruecos no está aquí por casualidad”, aseguró el DT galo. “Será un enfrentamiento entre dos equipos a los que les gusta tener el balón, atacar y marcar goles”, estimó.
Francia lo hizo hasta ahora en 14 oportunidades. El partido del jueves demostrará hasta donde pueden llegar en ese marcador.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus












Escambray se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social, así como los que no guarden relación con el tema en cuestión.