A las puertas de la celebración en Sancti Spíritus del acto nacional por el Día del Trabajador de la Industria Alimentaria y la Pesca, el sector incrementa las acciones para festejar esta importante conmemoración en medio de un escenario muy complejo, aunque cargado de compromiso y de búsqueda de iniciativas que le permita seguir avanzando hacia nuevas metas.
Así, por ejemplo, sobresale la labor de la Empresa Cárnica de la provincia, primera de su tipo en la isla que recibirá la Placa Centenario de Fidel, no solo por su desempeño en materia de producciones, sino por el crecimiento sostenido desde cada una de sus unidades, que le permite asegurar el cumplimiento en la entrega de surtidos para la canasta familiar, los programas sociales y el consumo estatal.
En este contexto conmemorativo, se distinguen, además, otras entidades de la Industria Alimentaria espirituana, por lo que Escambray refleja el quehacer de algunos trabajadores con compromiso y resultados, los cuales, sin dudas, figuran como héroes anónimos de esta rama en el territorio.

UNA VIDA VINCULADA A LA INDUSTRIA
Cuando Sotero Frías Machín sale cada mañana de su casa en la barriada del Kilo-12 y se dirige en bicicleta hasta la Unidad Empresarial de Base No. 5, antigua Fábrica de Conservas, subordinada a La Estancia, no puede más que pensar en que este trayecto lo transita siempre con el mismo espíritu, a pesar de cargar el peso de sus siete décadas de vida y de ellas cinco vinculadas a este sector.
Discreto y algo parco de palabra, el experto técnico en Control de Calidad asegura que desde que llegó al centro, recién graduado en el año 76, a la fecha, la industria es parte inseparable de su vida.
“Aquí ha transcurrido toda mi etapa laboral, —asegura Sotero— unas veces dentro del laboratorio analizando muestras y certificando su estado y otras, vinculado directamente a los procesos productivos, chequeando todo el desempeño, desde la recepción de las materias primas hasta la conclusión de las elaboraciones y su conservación antes de que salga para el destino final.
“Recibimos las materias primas procedentes de las bases productoras, es decir, las frutas para la obtención de pulpas, con las cuales se confeccionan después las compotas, jugos y néctar en las instalaciones de La Estancia, así como el tomate que se destina a la preparación del concentrado con diversos usos”.
¿Cuál sería entonces su papel aquí?
En cualquier industria o mejor dicho proceso productivo, tiene que existir el control de calidad que es quien dictamina cómo se realizarán las producciones, para luego controlar, supervisar y chequear las mismas, al analizar sistemáticamente en el laboratorio las muestras de lo que se elabora. Para ello se tienen en cuenta los parámetros establecidos por las Normas Cubanas de Calidad, entre ellos: sólidos solubles, acidez, PH y otros.
Aquí somos muy celosos con el cumplimiento de las reglas establecidas, es cierto que hacemos las pulpas, pero esas finalmente pasan a la planta de proceso, en La Estancia, y es allí donde se obtienen los diversos surtidos, entre ellos la compota de todos los niños del país. Conmigo trabajan otros técnicos, pero casi siempre cuentan con mi modesta experiencia. No me he jubilado porque espero poder seguir desempeñándome mientras la salud y la mente me lo permita.
BELKIS LA TECNÓLOGA
Era una joven todavía cuando Belkis Flora Albelo Fernández llegó a lo que es hoy la Unidad Empresarial de Base Combinado Cárnico, de Sancti Spíritus, conocida popularmente como La Tasajera. En su mochila cargada de sueños y aspiraciones laborales faltaba algo: el poder de predecir los años que estaban por venir y lo provechoso de estos durante más de tres décadas vinculada a la rama alimentaria espirituana.
¿En qué consiste su labor en este centro?
Soy especialista en Producción y me ocupo de controlar la calidad de todos los procesos de la planta. Elobjeto social es la producción del cerdo en banda y los embutidos, que es la línea más fuerte y la que genera los ingresos en divisa, así como los que se destinan al consumo social y a los organismos priorizados; ello nos permite generar ingresos y cumplir con los programas de captación de capital que se revierte en mejoras tecnológicas y en aumento del salario de los trabajadores.
Nuestras producciones se comercializan dentro del país, ya sea para el sector del turismo y determinados organismos, además de la venta online, o para cubrir la demanda del consumo social, pero muchos de nuestros surtidos se envían a distintos clientes de otros territorios.
¿Cuál es el premio principal a esa dedicación?
Para mí es un orgullo llevar 30 años en esta empresa y durante ese tiempo haber aportado mis conocimientos en el desarrollo de diferentes creaciones que impactan en el proceso de elaboración. No voy a referirme a cifras que ilustren el aporte económico por la labor realizada, sino a las fórmulas desarrolladas para la obtención de productos líderes con gran impacto en el mercado.
Uno de los últimos surtidos creados fue el Jamón Delicia, que tuvo gran aceptación entre los clientes, mientras que en el año anterior sacamos al mercado las morcillas en dos variantes: en tripas artificiales y en tripas naturales, aunque he realizado, además, el conocido Jamón Yayabero, el vicking, en fin, más de 20 tipos de embutidos con los cuales tratamos de buscar eficiencia, variedad y calidad, y han alcanzado lauros en múltiples ocasiones a nivel provincial o nacional en ferias y otros eventos.

UN GUAJIRO TODO TERRENO
Para Raudel Armas Martín trabajar durante 45 años en el sector fabril espirituano ha sido lo mejor que le ha pasado en su vida. Primero, fue la experiencia acumulada en el Central 7 de Noviembre, donde se inició como dibujante industrial y luego, hace 19 años, su llegada a las instalaciones mecánicas del Combinado Cárnico, donde es conocido y respetado como un todoterreno.
“Yo soy nacido y criado en un campo de Yaguajay, por eso me dicen El guajiro —aclara Raudel—, pero donde más se forman y desarrollan los técnicos es en un central, esa experiencia es muy valiosa y te prepara para lo que puedas enfrenar después, aunque lo más importante es tener deseos y convicción de aprender. Por eso digo que soy integral, lo mismo arreglo un camión que rescato una máquina en desuso, ahora llevo días enfrascado en sacar a rodar este carro V-8 que es determinante para la distribución y el traslado de la materia prima, el mismo estaba casi de baja, pero como soy pailero, soldador, oxicortador y mecánico, pude asumir esta tarea.
“También estoy recuperando una embutidora RM-3 de procedencia española, que lleva años en desuso y estaba propuesta a baja por deterioro total. Fue entonces cuando me di a la tarea de rescatarla, ya que no estamos en condiciones de importar una máquina nueva para la línea de minidosis. Desde hace días venimos diseñando las partes y piezas dañadas con la intención de ponerla a funcionar. Con este trabajo podemos ahorrar divisa al país, pues un equipo similar anda por los 85 000 dólares en el mercado internacional”, aclara El guajiro
Durante todos estos años de labor en la rama cárnica muchos equipos pasaron por sus manos y otros, incluso, fueron fabricados desde cero, tal es el caso de una peladora de cerdo que aún está activa, además trabajó en la recuperación de una máquina china destinada a fraccionar la carne y otra embutidora RM-3 española que fue donada a la UEB Empacadora, la cual en el mercado internacional anda por los más de 100 000 dólares.
¿Usted es el guía del Comité de Innovadores del centro?
“Aquí somos seis y nos ocupamos de todos los trabajos en esta área, pero siempre hacemos las acciones de manera colegiada, siempre estamos muy activos, porque en estos tiempos las innovaciones son determinantes para asegurar la continuidad de los procesos, a eso se suma mi experiencia como diseñador industrial, por eso trato de aprovechar los momentos libres en mi casa para realizar investigaciones y dibujar las partes o piezas de cualquier equipo que lo requiera y luego en el taller, cada uno hace lo suyo, ya sea el tornero, electricista, pailero o el soldador”.
El 2025 fue un año distintivo en la labor de Raudel, al concretar siete innovaciones importantes que dieron respuesta a demandas de equipamientos en unidades productivas claves dentro de la Empresa Cárnica de Sancti Spíritus. En este caso estuvo la solución del quemador de la caldera de procedencia italiana perteneciente a la UEB Empacadora donde los integrantes del equipo de innovadores adaptaron un motor de complemento frontal y con unas cuantas inventivas más pusieron en marcha la caldera, que ya lleva más de cinco meses trabajando sin dificultad.
Ejemplos como estos hay muchos dentro de las unidades del sector en Sancti Spíritus, algunos más conocidos que otros por los significativos aportes, pero lo cierto es que cuando este 25 de enero se celebre en la provincia el acto nacional por el Día del Trabajador de la Industria Alimentaria, quienes tengan la posibilidad de ser reconocidos, representarán a los que, desde cada puesto de labor, siguen sus pasos, conscientes de que el legado se está multiplicando.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus










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