Huella guajira en las venas de Sancti Spíritus

Este 17 de Mayo se celebra el 65 aniversario de fundada la ANAP, una organización con resultados destacados durante los últimos años aquí por el quehacer de sus campesinos

Los campesinos espirituanos mantienen un significativo aporte en la rama tabacalera. Foto: José Luis Camellón

Justo a esta hora, en cualquier finca de Sancti Spíritus, un guajiro echa agua a sus animales, otro revisa un cultivo, aquel montea jornaleros para cosechar mañana una plantación y alguno mira preocupado al cielo pidiendo el aguacero salvador para sus sembrados.

Porque si algo les sobra a los campesinos siempre es trabajo, más en el escenario que desde hace años atraviesa el país, donde lo mismo falta petróleo para los tractores, que energía para las turbinas, medicamentos veterinarios, fertilizantes, insumos y hasta el dinero físico para sus transacciones.

En estos momentos, los hombres del campo adquieren los insumos a altos precios a los vendedores particulares y pagan la mano de obra también con elevadas tarifas, todo lo cual incide en los altos precios de sus producciones. 

No todos los hombres del campo disponen hoy de los mismos recursos ni posibilidades, pero en su conjunto llevan sobre los hombros la tremenda responsabilidad de aportar importantes volúmenes de producción con diversos fines: desde tabaco con destino a la exportación y leche para los niños, hasta variados renglones con vistas a satisfacer la demanda de las instalaciones turísticas o simplemente el arroz y las viandas que muchas familias sirven en la mesa.

Resulta obvio que sus empeños no satisfacen la demanda porque como afirma el campestre refrán “un buey solo no ara” y sus cosechas resultan insuficientes para satisfacer la demanda.

Eidy Díaz Fernández, presidenta dela ANAP en la provincia, resumió entre los resultados fundamentales de la organización en el último año las campañas de siembra y cosecha del tabaco, la entrega de leche —aún insuficiente, pero el territorio aparece éntrelos que más aporta del país—, y las alternativas que se han implementado con la empresa Cárnica para garantizar la matanza de los animales en casi todos los municipios, con vistas a entregar al menos la carne para las embarazadas, los niños pequeños y a veces las dietas médicas.

El campesino Félix Álvarez ha dejado su huella laboriosa en los campos de Cabaiguán. Foto: José Luis Camellón

En Sancti Spíritus, en estos momentos suman unos 29 000 campesinos, agrupados en casi 200 cooperativas, quienes cada día sortean obstáculos y buscan alternativas para impulsar sus fincas y zonas de residencia porque también se ocupan de arreglar las vías de acceso, pasarles la mano a los consultorios y escuelas cercanas.

Aún en medio de tanta escasez, han mantenido sus históricas donaciones de alimentos a los hogares maternos, casas de niños sin amparo filial y de abuelos, entre otras instituciones.

Los resultados cosechados durante este último año de labor también incluyen el cumplimiento de la Campaña de Declaración Jurada de la ONAT, en la cual la provincia resultó primera del país en culminar ese deber tributario; y la participación en algunos proyectos de colaboración internacional que han posibilitado la adquisición de algunos recursos para trabajar, entre ellos tractores, maquinarias, turbinas, construcción de mercados y termos con paneles solares.

Este 17 de mayo, Cuba celebra el aniversario 65 de la constitución de la ANAP y Sancti Spíritus llega a esa fecha nuevamente con la condición de Provincia Destacada, reconocimiento que repite por cuarta ocasión.

Y no solo por el desempeño de sus guajiros pegados al surco, sino también por la estabilidad de los cuadros del sector; la entrega de sus especialistas en importantes áreas como la atención jurídica y economía, entre otras; así como por el enfrentamiento al delito, un mal que afecta hace años a la familia guajira y que ha incluido la entrega de armamentos, la realización de audiencias, entre otras medidas para disminuir estos hechos. 

El sector campesino continúa con significativas entregas de alimentos a hogares maternos, entre otras instituciones sociales. Foto: Vicente Brito

Una arista del desempeño en el sector campesino, a veces poco conocida públicamente, resulta su labor en defensa de la naturaleza: aquí existe un amplio movimiento que suma más de 400 fincas declaradas agroecológicas y otras 300 en transformación.

En ellas se concretan cada día interesantes prácticas y experiencias que mucho contribuyen al autoabastecimiento familiar, a partir de conceptos sostenibles y siempre con el más absoluto cuidado del medioambiente.

La ANAP espirituana tampoco ha descuidado la atención a las preocupaciones de sus socios, el seguimiento y preparación de los más jóvenes, ni ha dejado de aprovechar las potencialidades de las mujeres.

Con su habitual sensibilidad, estas se ocupan lo mismo de apoyar una audiencia sanitaria para la prevención del embarazo en la adolescencia y del acompañamiento a los vulnerables y ancianos de sus comunidades, que de la entrega de módulos para reforzar la alimentación a las embarazadas y a niños con problemas de salud.

Porque, justo ahora mismo, los campesinos se las arreglan para mantener, contra viento y marea, su huella ya histórica en las venas más laboriosas y sensibles, más sinceras y bondadosas de Sancti Spíritus y de toda la nación cubana. 

Mary Luz Borrego

Texto de Mary Luz Borrego
Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas económicos. Ganadora de importantes premios en concursos nacionales de periodismo.

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