La ruta aún en construcción de los Proyectos de Desarrollo Local

En estos momentos Sancti Spíritus suma 108 de estas iniciativas, cuyos impactos fundamentales se concentran en la solución de problemáticas sociales, particularmente en instituciones de los sectores de la Salud, la Educación y en la producción de alimentos

Ilustración: Osval

Los Proyectos de Desarrollo Local, una idea que comenzó a tomar cuerpo aquí en el 2022, constituyen un cardinal peldaño para la descentralización, con vistas al progreso de los territorios a partir de sus propias potencialidades.

Su antecedente más conocido aquí se ubica en la implementación de la Plataforma Articulada para el Desarrollo Integral Territorial (PADIT), que mucho contribuyó a que los gobiernos locales de la isla avanzaran en la ampliación de sus alianzas estratégicas y mejora de sus capacidades de planificación del desarrollo y la gestión socioeconómica.

PADIT, con sus conceptos innovadores, impulsó la articulación e integración de los actores a escala territorial, sus acciones y recursos; además de que identificó necesidades y potencialidades; estableció prioridades; planificó y ejecutó iniciativas a nivel territorial.

Con esa brújula inspiradora, la concepción de los proyectos de desarrollo local actualmente centra sus empeños en apoyar la creación de capacidades institucionales para la formulación y aplicación de políticas de progreso territorial sostenibles, en consonancia con las líneas establecidas por el país en este sentido de cara al 2030.

Estas iniciativas se basan en las características, necesidades y recursos específicos de una comunidad; permiten intervenciones más precisas, participativas y efectivas, articuladas a través de estructuras intermedias como los Consejos Populares, que median entre el gobierno municipal, los barrios y las comunidades.

En estos momentos, los ocho municipios de la provincia cuentan con sus Estrategias de Desarrollo Local, debidamente diseñadas y certificadas, pero aún perfectibles en el largo camino de su implementación.

En ese sentido, aquí se hace necesario priorizar la formación de cuadros y técnicos vinculados a esta temática; establecer mecanismos eficientes de seguimiento y evaluación de los proyectos, con indicadores para monitorear su avance y evaluar sus efectos e impactos.

Además, se impone incorporar a estos proyectos a todos los actores económicos del municipio, lograr una incidencia real de la población en la toma de decisiones desde el nivel de los barrios y comunidades, así como concretar análisis certeros de factibilidad de estas ideas antes de su aprobación, e incentivar esquemas de financiamiento mixto para asegurar su sostenibilidad.

Las líneas estratégicas definidas para el desarrollo municipal resultan fundamentalmente la producción, transformación y comercialización de alimentos; desarrollo del turismo local; gestión energética y medioambiental; calidad y uso racional del agua de consumo; gestión cultural, patrimonio e identidad, entre otras.

En estos momentos la provincia suma 108 de estos proyectos, la mayoría de ellos de corte económico-productivo, pero también algunos socioculturales, de innovación y desarrollo e institucionales.

Sus mayores impactos se concentran en la solución de problemáticas sociales, particularmente en instituciones de los sectores de la salud, la educación y en la producción de alimentos.

La Cartera de Proyectos en este sentido la integran 165 propuestas, sin embargo —según los especialistas—, existen municipios con potencialidades para incrementarla como Jatibonico, Taguasco y Cabaiguán.

Otro punto de interés en el ámbito de estas iniciativas resulta su contribución a las Cuentas de Desarrollo Municipal, a las cuales tributan hoy 23 proyectos, aunque aún resulta insuficiente este aporte que ya sumó un monto de más de 49 millones de pesos.

Para este año se proyecta un incremento notable de esa recaudación hasta casi 179 millones de pesos, sin dudas una significativa inyección financiera en las arcas de los territorios.

En general, los Proyectos han realizado aportes de recursos materiales y de producciones de alimentos a instituciones sociales como hogares maternos, hogares de ancianos y escuelas.

Algunas de estas iniciativas han ofrecido un apoyo importante a los adultos mayores de la provincia, a través de los Sistemas de Atención a la Familia de los municipios Sancti Spíritus, Yaguajay y Trinidad, incluido el servicio a domicilio para los beneficiarios.

Además, han tributado sus aportes a la adquisición de equipos tecnológicos para la producción de alimentos, específicamente conformados de pescado, que ya suman una producción de unas 6 toneladas diarias para abastecer a 14 pescaderías de la provincia y un camión móvil que lleva los servicios a lugares de difícil acceso.

También han contribuido a la recogida de desechos sólidos, a útiles encadenamientos productivos, y en general, han tributado al bienestar público en los territorios, incluida la generación de unos 770 nuevos empleos y la recuperación de espacios para mejorar su función social. 

No obstante, los Proyectos de Desarrollo Local no resultan perfectos y mucho falta por recorrer en el camino de su perfeccionamiento, por ejemplo, aumentar el conocimiento por parte de los gobiernos y las entidades estatales de las normas dispuestas para la gestión estratégica del Desarrollo Territorial.

Además, se hace necesario hacer públicas las Estrategias de Desarrollo Municipal y que los espirituanos, así como los actores económicos, participen en su elaboración e implementación.

Entre sus debilidades se reconoce igualmente que la actividad de comercio exterior y desarrollo de encadenamientos productivos presentan dificultades a partir de que exportan e importan a grandes escalas, mientras que la mayoría lo hace a pequeña escala.

También aquí demora la aprobación de locales en desuso por instituciones estatales para la utilización en estas iniciativas, existe aún deficiente aprovechamiento de los recursos endógenos, limitado uso de los indicadores sociales y de calidad de vida de la población para el análisis de esta temática e insuficiente descentralización de competencias.

Todo ello apunta a la urgencia de reimpulsar este nicho de oportunidades que, evidentemente, mucho puede contribuir al necesario y urgente progreso local porque, aunque parezcan iniciativas puntuales e insignificantes, la suma de todas ellas hacen una cosecha trascendente para barrios y comunidades que lo agradecen.

Mary Luz Borrego

Texto de Mary Luz Borrego
Máster en Ciencias de la Comunicación. Especializada en temas económicos. Ganadora de importantes premios en concursos nacionales de periodismo.

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