Las ruinas de la antigua Iglesia de Jesús Nazareno, testigo de casi dos siglos de historia espirituana, acogen hoy una nueva lectura del patrimonio.
En ese espacio donde se hallaron muros decorados con altares de formas neoclásicas, valiosas pinturas murales, el artista Rafael González Morales emplazó Cachita, una escultura dedicada a la Virgen de la Caridad, concebida a partir de hierro y fragmentos de chatarra.


La obra, instalada en el contexto del aniversario 512 de la villa de Sancti Spíritus, mereció el Premio de la Ciudad en Artes Visuales. El jurado destacó la originalidad de una pieza construida con técnicas inusuales y materiales industriales ensamblados mediante soldadura, capaz de sintetizar el sentimiento religioso e identitario del pueblo cubano desde un lenguaje contemporáneo.
La elección del sitio no fue casual. Según su autor, la escultura busca el encuentro directo con los transeúntes en un momento en que el arte también puede ofrecer esperanza y reflexión.


El antiguo templo, ocupado por la Iglesia Católica hasta 1908 y, actualmente, bajo la custodia de la Oficina del Conservador de la Ciudad, se convierte así en escenario de un singular diálogo donde convergen pasado y presente, patrimonio y arte.

En ningún otro espacio público de Sancti Spíritus esa conversación resulta tan evidente como entre las ruinas de la ermita de Jesús Nazareno y la imagen de Cachita, que mira hacia la villa como un símbolo de fe e identidad.
Escambray Periódico de Sancti Spíritus














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