Pulpos sanadores (+fotos y video)

El servicio provincial de Neonatología de Sancti Spíritus utiliza una terapia complementaria para humanizar los cuidados, a semejanza de diferentes partes del orbe

Los llamados pulpos neonatales o de apego ayudan a los bebés a sentirse en un medio similar al intrauterino. (Fotos: Alien Fernández/Escambray)

Eduar y Leduar García Martínez nacieron con prisa. Los especialistas dirán que no sorprendió porque el embarazo gemelar de su mamá Amarailys Martínez Companioni fue seguido minuciosamente. Mas, llegar al mundo con solo 30 semanas implicó muchas tensiones por parte del Servicio provincial de Neonatología y, claro, la familia.

“Además de la prematuridad, los pesos fueron muy bajos. Estaban pequeños e inmaduros”, recuerda la hija de San Felipe, comunidad distante de la cabecera municipal de Jatibonico.

Desde el 26 de mayo, sus rutinas cambiaron. Los pequeños que aún ganan el peso establecido para recibir el alta médica del Hospital General Provincial Camilo Cienfuegos, de Sancti Spíritus, se roban cada uno de los segundos del día.

Los gemelos espirituanos Eduar y Leduar García Martínez, prácticamente desde que nacieron, comparten sus cunas con sus pulpos. (Foto: Cortesía de Amary Yumar)

Esta joven de 31 años, junto a su familia y especialistas han librado batallas inmensas. Parecen hoy quiméricas. Y, entre tantos cuidados, apostaron por los llamados pulpos neonatales o de apego.

“Vimos varias publicaciones en Internet de otros países, donde se había implementado esa técnica. Entonces, decidimos mandarlos a hacer para ver cómo evolucionaban. Y sí, nos dimos cuenta enseguida que estaban más tranquilos junto a ellos y eso les permite ganar peso”.

El servicio provincial de Neonatología de Sancti Spíritus se distingue a nivel de país.

La doctora Amary Yumar Díaz, especialista de segundo grado en Neonatología, máster en atención integral al niño y diplomada en cardiopediatría, fue la responsable de introducir el uso de los pulpos en Sancti Spíritus. Trajo el primero de La Habana, tras varios días de intercambio con varios homólogos diseminados por el resto del país.

“Es una terapia complementaria para humanizar los cuidados. No es nueva en el mundo y en el caso del que me dieron fue un donativo francés. Aunque no determina en el resultado del paciente, sí da más apego, tranquilidad muy importante para mantener el paciente con las mejores condiciones y evitar complicaciones”.

Terapia que junto a los llamados nidos —donde se acomoda el recién nacido en el interior de las incubadoras —contribuye a que las estadías en el servicio provincial de Neonatología transcurran con menos estrés, ya que simulan un medio semejante al intrauterino.

La terapia complementaria ha permitido que los gemelos espirituanos estén casi listos para ir a casa.

“En cuanto al paciente, por ejemplo ventilado, que siempre está activo por lo que va a intentar alcanzar la sonda nasogástrica o tubo, ha sido efectivo porque se le ponen en las manos los tentáculos y así les permanecen ocupadas. Además, se sienten más cerca del apego y el calor”.

Esta doctora espirituana y el resto del colectivo del servicio distinguido a nivel de país saben cuántos esfuerzos implican mostrar resultados que disipan escasez y huellas de la política absurda impuesta contra Cuba. La solidaridad es bálsamo.

Los pulpos tienen que confeccionarse con materiales que puedan desinfectarse.
En el servicio provincial de Neonatología están abiertos a recibir donativos de pulpos.

“Estamos abiertos a que nos donen pulpos siempre que sean confeccionados con hilo y guata, que se puedan lavar y secar. Cuando el paciente sale de la sala se desinfecta y se usa en otro. Hay madres que han mandado a hacer sus propios pulpos y cuando se les da el alta hospitalaria continúan con ellos en sus casas”.

Esta terapia complementaria para humanizar los cuidados se ha extendido en los últimos meses por el resto de Cuba. A todo beneficio al Programa de Atención Materno Infantil, se le abren los brazos porque significa apapachar a la vida.

“Que hoy mis niños estén tan diferentes a como nacieron se debe a un conjunto de acciones como la lactancia materna y la atención de médicos y enfermeras. Todo ha sido maravilloso y, claro, a los pulpos como apoyo”, alega Amarailys Martínez, quien sabe que está en la recta final de su estadía hospitalaria y volverá al hogar con sus dos tesoros sanos y salvos.

Lisandra Gómez Guerra

Texto de Lisandra Gómez Guerra
Doctora en Ciencias de la Comunicación. Reportera de Radio Sancti Spíritus y corresponsal del periódico Juventud Rebelde. Especializada en temas culturales.

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